Centro
de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable
Contenido
Es
inegable, que la causa principal del deterioro ambiental lo representa
el modelo consumista que seguimos, especialmente desde la segunda
mitad del siglo XX.
Nada
tiene de malo el consumo para satisfacer nuestras necesidades. El consumo
siempre ha existido como forma de satisfacción de necesidades básicas:
alimentarse, tomar agua, transformar naturaleza para tener un lugar donde
vivir, etc.
El
problema comienza cuando, el número de personas se combina con
la escala y tipos de consumo y con la generación de basura para
impactar negativamente el medio ambiente, la economía y la sociedad.
Por
ejemplo; el uso de la madera, en sí no dañino, puede volverse
dañino si los bosques son sobreexplotados y los ecosistemas se
ven gravemente deteriorados con el fin de cosechar madera.
La
urgencia de proteger el medio ambiente significa que todas y todos
debemos preguntarnos si en verdad necesitamos determinado producto,
aunque sea verde; y pensar en las consecuencias ambientales de todas
nuestras acciones, tales como comprar un auto en vez de usar el transporte
público; comprar una máquina de lavar en vez de usar un
servicio de lavandería; arrojar a la basura la radio o el televisor
descompuesto, en lugar de mandarlo reparar, arrojar a la basura los periódicos
en vez de llevarlos al punto de reciclaje, etc.
Una
idea que debemos apropiarnos en lo inmediato es la referente al consumo
sustentable, el cual está basado en la idea de satisfacer
las necesidades básicas de los seres humanos sin dañar la
capacidad del medio ambiente para cubrir las necesidades de generaciones
futuras.
Reorientar
el estilo de vida que llevamos, en cuanto al tipo y cantidad de
productos que adquirimos y consumimos, es la puerta de entrada
a la solución que enfrentamos en materia de la basura.
La
composición de la basura es la prueba de que pasamos de un estilo
de vida en donde predominaban los productos orgánicos, a uno de
productos industrializados. Así, el contenedor de basura que antes
estaba repleto de restos de comida, vidrio y cartón, ahora contiene
una gran variedad de plásticos, latas empaques y todo tipo de chatarras,
de difícil degradación.
Los
periodos de degradación de la basura varían enormemente
de acuerdo con las sustancias y materiales de que está hecha y
con las condiciones de aire, luz solar y humedad.
¿Cuánto
tiempo demora la naturaleza en transformar...?
¡El
mejor residuo es el que no se produce!
¡El
mejor residuo es el que no se produce!
¡El
mejor residuo es el que no se produce!
10
años
Ese es el tiempo que tarda la naturaleza en transformar una lata de
refresco o de cerveza al estado de óxido de hierro. Por lo
general, las latas tienen 210 micrones de espesor de aluminio recubierto
de barniz y de estaño. A la intemperie, hace falta mucha lluvia
y humedad para que el óxido la cubra totalmente.
5
años
Un trozo de chicle masticado se convierte en ese tiempo, por acción
del oxígeno, en un material superduro que luego empieza a resquebrajarse
hasta desaparecer. El chicle es una mezcla de gomas de resinas naturales,
sintéticas, azúcar, aromatizantes y colorantes. Degradado,
casi no deja rastros.
100
a 1000 años
Las botellas de plástico son las más rebeldes a la hora
de transformarse. Al aire libre pierden su tonicidad, se fragmentan
y se dispersan. Enterradas, duran más. La mayoría está
hecha de tereftalato de polietileno (PET), un material duro de degradar:
los microorganismos no tienen mecanismos para atacarlos.
1000
años
Los vasos
descartables de polipropileno contaminan menos que los de unicel.
Pero también tardan en transformarse. El plástico queda
reducido a moléculas sintéticas; invisibles pero siempre
presentes.
300
años
La mayoría de las muñecas articuladas son de plástico,
de los que más tardan en desintegrarse. Los rayos ultravioletas
del sol sólo logran dividirlo en moléculas pequeñas.
Ese proceso puede durar cientos de años, pero desaparecen de
la faz de la Tierra.
200
años
Los tenis están compuestos por cuero, tela, goma y, en algunos
casos, espumas sintéticas. Por eso tienen varias etapas de
degradación. Lo primero que desaparece son las partes de tela
o cuero. Su interior no puede ser degradado: sólo se reduce.
l a 2 años
1
a 2 años
Bajo los rayos del sol, una colilla con filtro puede demorar hasta
dos años en desaparecer. El filtro es de acetato de celulosa
y las bacterias del suelo, acostumbradas a combatir materia orgánica,
no pueden atacarla de entrada. Si cae en el agua, la desintegración
es más rápida, pero más contaminante.
3
a 4 meses
Los boletos de cine, eventos y propaganda impresa, son los objetos
que más se arrojan al piso. En ese destino final encuentran
rápidamente el camino para desaparecer. La lluvia, el sol y
el viento los afectan antes de ser presas de bacterias o de hongos
del suelo. Si se encuentran en una lluvia fuerte se disuelve en celulosa
y anilinas.
4000
años
La botella de vidrio, en cualquiera de sus formatos, es un objeto
muy resistente. Aunque es frágil porque con una simple caída
puede quebrarse, para los componentes naturales del suelo es una tarea
titánica transformarla. Formada por arena y carbonatos de sodio
y de calcio, es reciclable en un 100%.
30
años
Los envases tetra-brik el 75 % de su estructura es de celulosa, el
20 de polietileno puro de baja densidad y el 5 por ciento de aluminio.
Lo que tarda más en degradarse es el aluminio. La celulosa,
si está al aire libre, desaparece en poco más de 1 año.
Más
de 1000 años
Sus componentes son altamente contaminantes y no se degradan. La mayoría
tiene mercurio, pero otras también pueden tener zinc, cromo,
arsénico, plomo o cadmio. Pueden empezar a separarse luego
de 50 años al aire libre. Pero permanecen como agentes nocivos.
150
años
Las bolsas de plástico, por causa de su mínimo espesor,
pueden transformarse más rápido que una botella de ese
material. Las bolsitas, en realidad, están hechas de polietileno
de baja densidad. La naturaleza suele entablar una "batalla"
dura contra ese elemento. Y por lo general, pierde.
30
años
Es uno de los elementos más polémicos de los residuos
domiciliarios. No obstante que la mayoría de los aerosoles,
han dejado de incluir el CFC como parte de sus componentes (clorofluorocarbonos:
dañan la capa de ozono), su estructura metálica lo hace
resistente a la degradación natural. El primer paso es la oxidación.
100
años
Junto con el plástico, el unicel no es un material biodegradable.
Está presente en gran parte del embalaje de artículos
electrónicos. Y así como se recibe, en la mayoría
de los casos, se tira a la basura. Lo máximo que puede hacer
la naturaleza con su estructura es dividirla en moléculas mínimas.
1
año
El papel, compuesto básicamente por celulosa, no le da mayores
problemas a la naturaleza para integrar sus componentes al suelo.
Si queda tirado sobre tierra y le toca un invierno lluvioso, no tarda
en degradarse. Lo ideal, de todos modos, es reciclarlo para evitar
que se sigan talando árboles para su fabricación.
Más
de 100 años
Los corchos de plástico están hechos de polipropileno,
el mismo material de los popotes y envases de yogur. Se puede reciclar
más fácil que las botellas de agua mineral (que son
de PVC, cloruro de polivinilo) y las que son de PET (tereftalato de
polietileno).
3
a 4 semanas
Los
desechos orgánicos, tardan tan sólo 4 semanas en degradarse,
claro esta, siempre y cuando no se mezclen con desechos inorgánicos
o sustancias químicas.
100
a 1000 años
Los
disketes se encuentran formados por plástico y metal en su
exterior. Su interior cuenta con una delgada película magnética.
Todos estos materiales son difíciles de degradar de manera
natural.
30
años
la aleación metálica que forma las tapitas de botellas
puede parecer candidata a una degradación rápida porque
tiene poco espesor. Pero no es así. Primero se oxidan y poco
a poco su parte de acero va perdiendo resistencia hasta dispersarse.
100
años
De acero y plástico, los encendedores desechable se toman su
tiempo para convertirse en otra cosa. El acero, expuesto al aire libre,
recién comienza a dañarse y enmohecerse levemente después
de 10 años. El plástico, en ese tiempo, ni siquiera
pierde el color.