Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable
 
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Todas y todos, somos consumidores, por tanto, es importante comprender y reconocer la relación que existe entre nuestros hábitos y actitudes de consumo y la repercusión que tienen para el medio ambiente.

Es necesario adquirir conciencia de cómo nuestras acciones individuales, familiares y colectivas, pueden acentuar los problemas ambientales, o bien, marcar el rumbo para resolverlos.

El consumo sustentable nos forma una conciencia para hacer uso racional de todos los bienes que provee la naturaleza; pensando en que las generaciones futuras tienen el mismo derecho que nosotros para disfrutar y usar los recursos del planeta.

Las sociedades de inicio del tercer milenio, como en ningún otro momento histórico, consumimos irracionalmente generando mayores volúmenes de basura -cada vez más tóxica-, convirtiéndose en un grave problema.

Como resultado de lo anterior, las reservas naturales de materias primas, las fuentes energéticas y el agua potable, disminuyen mientras los costos de su extracción aumentan y son motivo de graves impactos ambientales y desequilibrios sociales.

La cultura consumista del "más, más, más", del "aquí" y el "ahora", del "usar y tirar", están poniéndo en peligro la sustentabilidad del planeta.

En México se generan más de 20 millones de toneladas de basura anualmente, lo que nos coloca en el 5° lugar mundial entre los países que más residuos producen.

En este contexto, el entendimiento y la puesta en marcha del ciclo ecológico de las tres erres (Reduce, Reusa, Recicla) resulta imprescindible.

Y decimos ciclo ecológico, toda vez que debe verse como un sólo proceso, compuesto por tres etapas interconnectadas. Si cualquiera de estas etapas falla, el ciclo completo se ve alterado y fracasa en su objetivo, que es el de respetar y mejorar el medio ambiente.

 

 

 

 

 

Filosofía de las 3 R´s

Es importante, entender la visión ecológica de las tres erres, toda vez que contempla la relación entre los organismos y su medio ambiente físico y biológico.

Siendo un poco críticos, un error recurrente en algunas escuelas y en organizaciones civiles, es el llevar los procesos de reducción, reuso y reciclamiento de manera mecánica, aislada e incluso, por motivos económicos y, no ambientales.

Reducir

Significa abandonar el esquema consumista y pasar a un consumo sustentable, recuerden, no hay mejor residuo que el que no se produce.

Bajo un esquema de consumo sustentable debemos:

  • Reflexionar y proyectar las compras con anticipación, de tal forma que sólo se adquiera lo esencial y realmente necesario, recordemos que generalmente los sobrantes se tiran a la basura.
  • Analizar y comparar productos, dando prioridad a aquellos que sean más duraderos y sean suceptibles de reuso y reciclamiento. Esto es muy importante, ya que no se debe esperar a tener el residuo, para preguntarse si se puede reutilizar o reciclar. No comprar productos desechables.
  • Dar prioridad a los productos naturales. Todos los productos industrializados, en mayor o en menor medida utilizan para su producción, almacenamiento y conservación, elementos químicos y materiales no biodegradables.

Al ejercer un consumo sustentable no sólo mejoramos nuestra economía, sino que preparamos el camino para un eficiente reuso y reciclamiento. En pocas palabras, la Reducción es el punto más importante.

 

Reusar

Si se ejerció eficazmente la reducción, a través de un consumo sustentable, entonces no existirá mayor problema para Reusar la mayoría de los objetos que generalmente se van a la basura, adaptándolos como sustitutos de otros objetos que podemos necesitar.

Por ejemplo, si no existe otra opción y fue insalvable adquirir algún producto contenido en recipiente de plástico, éste se puede reusar y convertirlo según sea el caso en contenedor de comida, recipientes para agua de jabón, macetas, cajas para lápices, botones, clips... lo importante nuevamente fue y es, el pensar perfectamente lo que vamos a comprar, consumir y reusar.

El principio del reuso es, no desperdiciar aquello que ha costado a la naturaleza y al hombre en términos de materia prima, energía y dinero.

Por lo tanto, sí reducimos el consumo de productos y servicios, pero no reusamos, aunque mandemos a reciclar los residuos, estamos restando efectividad al ciclo ecológico de las 3 R´s.

 

Reciclar

A menudo el reciclaje es considerado la solución para todos los males del sobreconsumo y la basura. Si bien el reciclaje puede reducir en gran medida el consumo de materias primas y el volumen de basura que es necesario eliminar, también lo es que el reciclaje en sí mismo también usa energía e incluso substancias químicas.

Reciclar residuos es benefico, pero es importante distanciar lo más que se pueda los tiempos entre el consumo, el reuso y el reciclamiento, esto es, utilizar y reutilizar varias veces los productos, de tal forma que el reciclamiento se dé como una última etapa, cuando ya es imposible seguir el uso del producto.

No confiarse en la idea;"no hay problema, esto lo puedo reciclar", toda vez que podemos provocar un consumo despilfarrante.

Una vez más se hace patente la importancia de las dos primeras erres; reducir y reusar, como el mejor camino. Si al efectuar la compra, entre los criterios que se siguieron estuvo la durabilidad de los productos, el uso y reuso se dá casí de manera natural, por lo tanto, tardará un mayor tiempo en llegar al reciclamiento.

Ahora bien. Muchos de los materiales de los que están hechos los productos y envases pueden volver a ser usados, siempre y cuando se separen correctamente, en lugar de tirarlos indiscriminadamente con otro tipo de residuos, en cuyo caso disminuye las posibilidades de reciclaje.

Por ejemplo, plásticos, papeles, cartones pueden ser reciclados, siempre y cuando no se hayan mezclado con la basura orgánica; de igual forma son susceptibles de reciclamiento el vidrio, latas de metal y aluminio, etcétera.

En consecuencia, el reciclamiento va de la mano de la separación eficiente y oportuna de los residuos.