| Adherencia
al colágeno tipo IV por cepas patógenas aviares de
Escherichia coli.
Carlos Sánchez Villanueva,
Rosa María Ramírez Santoyo, Federico de la Colina Flores,
Yolanda Almanza Márquez.
Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Unidad de Biología
experimental de la Universidad Autónoma de Zacatecas. Calzada de
la revolución Mexicana s/n, Col.tierra y libertad, Guadalupe, Zac.,
C.P. 98600. Tel. y Fax: (014)92-1-13-26.
Resumen:
En el presente estudio se analizó la capacidad de Escherichia
coli aviar para adherirse al colágeno tipo IV, componente
de la matriz extracelular, comparando cepas aisladas de casos clínicos
de septicemia aviar, con cepas aisladas de aves clínicamente sanas.
Antecedentes:
La colibacilosis aviar es causada por cepas patógenas aviares de
Escherichia coli (APEC, por sus siglas en inglés), que
pueden coexistir con la flora indígena y diseminarse por contaminación
fecal. Es un problema de salud y económico que afecta principalmente
a la industria del pollo de engorda.
Los principales síndromes
que causa APEC son los respiratorio y el septicémico, en los que
juegan un papel clave diversos factores predisponentes como son los inherentes
al manejo zootécnico de las aves como son la sobrepoblación,
sed, hambre, exceso de vapores de amoniaco, mala ventilación, etc.;
así como la participación de agentes patógenos primarios
como micoplasmas, y virus que afectan vías respiratorias.
Existen diversos estudios
tendientes a explicar la fisiopatología de la colibacilosis aviar,
para proponer objetivamente medidas de control y prevención . Así,
se ha propuesto que la principal vía de entrada de APEC es la aérea
y que el primer sitio blanco de colonización es la traquea para
su posterior diseminación a vías respiratorias bajas y/o
al torrente sanguíneo.
En este trabajo se explora la posibilidad de que durante su recorrido,
la bacteria se adhiera al colágeno tipo IV, componente de las proteínas
de la matriz extracelular, al quedar ésta expuesta después
de una lesión previa causada por otro microorganismo.
El colágeno tipo
IV es un importante constituyente de la lámina basal de las células
epiteliales, endoteliales y de glomérulo renal principalmente.
La lámina basal es una matriz extracelular bien definida, que se
presenta como una delgada capa flexible de 40 a 200nm de grosor, que delinea
a los epitelios del conducto respiratorio y digestivo y al endotelio de
los vasos sanguíneos entre otros. En algunos sitos como el alveolo
pulmonar, la lámina basal se localiza entre dos capas celulares
y funciona como un filtro altamente selectivo. Además de su función
meramente estructural, puede determinar la polaridad celular, inducir
diferenciación celular e influir en el metabolismo.
La constitución de la lámina basal depende de algunas moléculas
de la matriz como el colágeno tipo IV que es la proteína
estructural. Otros componentes son las proteínas adhesivas laminina
y entactina, la primera tiene sitios de unión con el colágeno
tipo IV, con glicosaminoglicanos y con receptores de la membrana plasmática,
en tanto que la entactina, tiene como función unir a la laminina
y al colágeno tipo IV.
Las moléculas de
colágeno tipo IV tienen una estructura flexible, su triple hélice
es interrumpida en 26 regiones, permitiendo la formación de múltiples
uniones; estas moléculas interactúan por medio de su dominio
terminal, para ensamblarse extracelularmente como una red flexible. Algunos
estudios sugieren que dos moléculas de colágeno se asocian
mediante su dominio carboxilo terminal para forman dímeros, los
cuales posteriormente forman una extendida red de asociaciones por el
extremo amino terminal, constituyendo, finalmente, redes insolubles bidimensionales.
La capacidad de algunos
patógenos bacterianos para adherirse por medio de moléculas
de superficie a componentes de la matriz extracelular como una estrategia
de virulencia se ha explorado en los últimos años, denominándose
a estas moléculas MSCRAMM siglas en inglés que significan
componentes microbianos de superficie que reconocen moléculas adhesivas
de la matriz, las cuales tienen tres características: a) se localizan
en la superficie celular microbiana; b) reconocen un ligando macromolecular
localizado exclusivamente en la matriz extracelular, como el colágeno
o la laminina; c) la interacción MSCRAMM-componente de la matriz
extracelular, debe ser de alta afinidad y especificidad .
Esta interacción
parece ser importante para la fijación bacteriana a formas insolubles
de proteínas de la matriz extracelular (MEC), que se encuentran
en la superficie de las células epiteliales. Además de permitir
la fijación de los patógenos a la MEC, esta unión
puede también promover la adhesión de la bacteria a la célula
huésped mediante un mecanismo puente, en el cual el patógeno
se adhiere con la proteína de la MEC y esta a su vez interactúa
con la célula eucariote mediante receptores de superficie. Existen
3 diferentes mecanismos por los cuales las bacterias pueden interactuar
con el colágeno: 1- Reconocimiento, tanto de colágeno de
triple hélice, como de colágeno desnaturalizado 2.- Reconocimiento
a estructuras fibrilares y 3.- Interacción con el colágeno
formador de redes, el cual contiene múltiples sitios de unión.
Varios reportes señalan
que, diversos patógenos bacterianos tanto Gram positivos como Gram
negativos, tienen la habilidad de unirse al colágeno.
La interacción de
las cepas APEC con los componentes de la matriz extracelular, incluido
el colágeno tipo IV como un mecanismo de patogenicidad ha sido
poco estudiado, por lo que en el presente trabajo se realizó con
la finalidad de explorar la posibilidad de que las cepas APEC tengan la
capacidad de unirse al colágeno tipo IV, analizando dicha propiedad
entre un grupo se cepas APEC, aisladas de órganos parenquimatosos
de pollos con colisepticemia aviar y un grupo de cepas de E. coli
aisladas de cloacas de pollos de engorda clínicamente sanos,
Material y Métodos:
Microrganismos.-
A partir de 80 cepas de E.coli, aisladas de aves clínicamente
sanas, se seleccionaron 5 de estas ColV negativas y fimbria tipo 1 negativa;
ya que los fenotipos ColV y fimbria tipo1 están asociados a la
patogenicidad además se utilizaron 6 cepas de E.coli aisladas
de casos clínicos de septicemia aviar identificadas como YA4, YA11,
YA21 YA26, EI35 y 3677 las cuales previamente han sido caracterizadas
en función de algunos mecanismos de patogeniciadad. Para la detección
de la colicina V se utilizaron, como cepas indicadoras, E.coli
K12 711 sensible a todas las colicinas y su isogénica K12 711 mutante
resistente a la colicina V. Para la detección de la fimbria tipo
1 se utilizó Candida albicans y para la prueba de oxidasa Pseudomonas
aeruginosa, como control positivo. A excepción de las 5 cepas de
aves sanas, las demás bacterias fueron obtenidas del cepario del
Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Unidad de Biología
Experimental de la UAZ.
Obtención
de muestras de aves clínicamente sanas.- A 25 pollos
de engorda de 7 semanas de edad se les tomaron muestras cloacales con
hisopos estériles, se identificaron numéricamente y se transportaron
al laboratorio en medio Stuart en refrigeración.
Medios
de cultivo e identificación de cepas de E.coli de aves
clínicamente sanas.- Cada
una de las muestras fue sembrada por la técnica de aislamiento
de cultivo puro, en Agar de MacConkey, y se incubó 18 h. a 37°C.;
posteriormente de cada caja sembrada, se aislaron de 4 a 6 colonias coliformes
a las cuales se les realizó la identificación bioquímica
de acuerdo a la metodología recomendada por Carter. Las cepas de
E.coli se guardaron en viales conteniendo medio para preservar
E.coli (Caldo nutritivo 10 g, NaCl 5g, Agar 6g en 1L de agua).
A la identificación numérica original se agrego un segundo
número que indica la cepa aislada de cada pollo. A estas cepas
se les determinó la producción de colicina V y la expresión
de F1.
Detección
de colicina V.- Se hizo la prueba de colicinogenia de
acuerdo a la técnica descrita por López Alvarez (19): Se
sembraron las cepas en 1 ml de caldo nutritivo (CN) y se incubaron a 37°C
por 18 h; posteriormente, de cada tubo se tomó una asada y se sembró
en Agar de MacConkey por la técnica de aislamiento en cultivo puro
y después de incubar por 18 h a 37°C, se seleccionaron 10 colonias
aisladas que se clonaron por triplicado en dos placas con medio Agar Extracto
de Levadura-triptona-calcio (10g de triptona, 5 g de extracto de levadura,
10 g de NaCl, 0.555g de CaCl, 1% de agar en 1000ml de agua) (LTC) y una
con Agar de MacConkey, se incubó por 18 horas.
Los cultivos de las placas
de LTC se inactivaron con vapores de cloroformo durante 15 minutos y después
se airearon por 15 minutos. A cada uno de estos, se les vertió
una sobrecapa de 4.5 ml de LTC semisólido (0.6%) licuado que contenía
0.1ml de cada una de las cepas indicadoras (E. coli K12 711 sensible
a todas las colicinas y su isogénica mutante resistente a la colicina
V) las cuales habían sido crecidas previamente en CN a 37°C
por 18 h.
Una vez solidificada la
sobrecapa, se invirtieron e incubaron a 37°C por 18 h. Los halos de
inhibición de crecimiento de la cepa 711 fueron indicadores de
colicinogenia, en tanto que la no inhibición de crecimiento de
la cepa 711 mutante resistente a la colicina V, indicó que la colicina
producida fue del tipo V.
Detección
de la fimbria tipo 1.- Se realizó de acuerdo a
la técnica de aglutinación con Candida albicans descrita
por May (22): Cada cepa se inoculó en 5 tubos, cada uno conteniendo
5 ml de caldo Luria (LB) y se incubó a 37°C, en condiciones
estáticas por 72 h. Las bacterias se cosecharon por centrifugación
a 3500 rpm/min durante 10 minutos a 4°C y se lavaron dos veces con
solución salina fisiológica (SSF).
Posteriormente se ajustó
la suspensión bacteriana a una absorbancia de 2.6 (DO620nm,)para
obtener una población mínima de 1x109 a 1x1010 unidades
formadoras de colonias (UFC) por ml. Paralelamente se creció Candida
albicans en medio Agar-Dextrosa de Sabouraud y se ajustó a una
población de 1x108 UFC por ml. Posteriormente
se inactivaron por exposición a vapores de cloroformo.
Una suspensión de
50 ml de Candida albicans se mezcló con 50 ml de la suspensión
de E.coli en una placa de vidrio y después de un minuto
se hizo la lectura. En caso de aglutinación positiva, se repitió
la prueba, utilizando una suspensión de Candida albicans con 5%
de manosa para corroborar que la fimbria aglutinante fuera tipo 1.
Selección
de cepas.- Cinco cepas aisladas de aves clínicamente
sanas las cuales no expresaron fenotípicamente la colicina V ni
la fimbria tipo 1 fueron seleccionadas para el resto de los experimentos.
Curva
de crecimiento bajo condiciones estáticas. Con
la finalidad de determinar el tiempo en el cual las bacterias alcanzan
la fase de crecimiento logarítmico para en los experimentos subsecuentes
obtener células en la mitad de esta fase se realizó este
ensayo.
La cepa de APEC YA21 y la cepa indígena CA1 se inocularon por separado
en 1ml de CICC y se incubaron a 41°C durante 24 horas. Posteriormente,
se tomó 0.1 ml de cada cultivo y se incubó en 70 ml de CICC
tomando ésta como hora cero, se hizo la primer lectura en espectrofotómetro
a 620 nm, el resto del cultivo se incubó a 41°C en condiciones
estáticas. Las siguientes lecturas se hicieron cada hora, manteniendo
el resto del cultivo bajo las condiciones ya descritas, finalizando hasta
que se obtuvieron 3 lecturas iguales, lo que es indicativo de fase de
crecimiento estacionario.
Ensayo
de adherencia al colágeno tipo IV.- Se realizaron
en cajas de 24 pozos (Corning) que contenían cubre-objetos de 12
mm de diámetro con colágeno y sin colágeno. El colágeno
tipo IV (Sigma) se preparó de acuerdo a las indicaciones del manufacturador
a una concentración de 8 mg/cm 2 y se incubaron a 4° C hasta
que se secaron, un promedio de 72 horas. Cada una de las cepas a probar
se inocularon en 1 ml de CICC y se incubaron 18 h. Posteriormente 100
ml de este cultivó, se inocularon en un matraz de 70 ml de CICC
y se incubaron por 5 h a 41°C (mitad de fase de crecimiento logarítmico).
Las bacterias se concentraron por centrifugación a 10 000 rpm durante
10 min a 4° C. y se lavaron dos veces con PBS-gel. El inóculo
se ajustó por espectrofotometría a 1.5 de absorbancia (DO620nm,)
lo que equivale a una población bacteriana de 109 UFC/ml. Se ajustó
el inóculo a 107 UFC/ml y de esta suspensión
se colocaron 0.5 ml sobre cada cubreobjetos cubierto con colágeno,
así como en los cubreobjetos libres de colágeno. Se incubaron
90 minutos a 37°C 5% de CO2 y 85% de humedad
relativa, posteriormente se lavaron 3 veces con PBS utilizando bomba de
vacío, se fijaron con solución de Bowin durante 10 min;
se lavaron tres veces con agua destilada y se agregó metanol absoluto
por 15 min y se tiñeron con Giemsa durante 45 minutos, después
de enjuagarlos con agua se secaron y montaron en un portaobjetos con resina
sintética. El mismo procedimiento se siguió con los cubreobjetos
libres de colágeno. Finalmente se observó al microscopio
contando diez campos visuales al azar en cada cubreobjeto. El ensayo se
repitió dos veces.
Análisis
estadístico.-
Diseño experimental: Se uso un diseño anidado de tres fases
con dos variables clasificatorias, donde una es la cepa y la otra es la
adherencia. La primera fase es el tratamiento (la adherencia), la segunda
es la réplica (dos réplicas) y la tercera es los campos
visuales observados al microscopio (diez) de acuerdo al siguiente modelo:
Yijklm=U+aI +Bjk+Yk+(aB)ij+(ay)ik+(By)jk+C(ijk)l
m media en las condiciones
experimentales
ai efecto de la inésima
cepa
bj efecto de la j ésima
base de adherencia
yk efecto de la k-ésima
placa
(aB)ij, (ay)ik y (By)jk
son las interacciones.
C(ijk)l son los campos
observados en el microscopio dentro de cada placa, dentro de las combinaciones
de cepa por base de adherencia.
Los datos se transformaron
en logaritmos para su análisis. Para el procesamiento de datos
se utilizó el paquete estadístico SAS versión 6.1
RESULTADOS
Cepas de E.coli de aves clínicamente sanas. Se aislaron
80 cepas de
E.coli a partir de 20 pollos de engorda de 7 semanas de edad
clínicamente
sanas.
Detección de colicina
V.- Los resultados se describen en el cuadro No.1.
Cuadro 1. Expresión
fenotípica de colicinas en 80 cepas de E. coli aisladas
de aves
clínicamente sanas.
| Fenotipo |
No.
de cepas |
Porcentaje |
| Cepas no colicinogénicas |
10/80 |
13% |
| Cepas colicinogénicas.
Total Solo colicina V Colicina V y otras colicinas Solo colicinas
diferentes a la V. |
11/80
11
30
29 |
87%:
13%
37%
37% |
| Total |
80 |
100% |
Detección de fimbria tipo 1.- Del total de 39 cepas que no expresaron
colicina V, esto es, a 10 cepas no colicinogenicas y a 29 que expresaron
sólo colicinas diferentes a la V, se les determinó la presencia
de F1, encontrandose que únicamente 5 de ellas (12.82%) carecían
de esta estructura.
Selección de cepas
de E. coli indígenas para ensayos de adherencia.- De un
total de 80 cepas, únicamente no expresaron colicina V, ni la fimbria
tipo 1; siendo estas identificadas como CA1, CA2, CA3, CA4, y CA5, el
origen de estas cinco cepas fueron solo de dos pollos. (Cuadro 2).
Cuadro 2. E. coli
aisladas de aves clínicamente sanas
que no expresaron Col V ni F1.
Ave |
Aislamiento |
Identificación |
| No. 24 |
24.1 |
CA1 |
| No.24 |
24.2 |
CA2 |
| No.25 |
25.1 |
CA3 |
| No.25 |
25.2 |
CA4 |
| No.25 |
25.6 |
CA5 |
Curva de crecimiento bacteriano:
La mitad de la fase de crecimiento logarítmico se alcanzó
a las 5 horas, bajo las condiciones de incubación descritas, por
lo que para los ensayos de adherencia las bacterias se crecieron durante
este lapso de tiempo.
Adherencia al colágeno tipo IV.
De acuerdo a la metodología
descrita, se encontró que de las seis cepas de E. coli
patógenas aviares probadas, cuatro de estas mostraron una alta
adherencia al colágeno tipo IV, en contraste, de las cinco cepas
de E. coli de flora indígena, solo una mostró adherencia
a este componente de la matriz extracelular (Cuadro 3 y Figura 1).
Cuando se midió
la adherencia de las cepas patógenas al colágeno tipo IV
y se comparó con la adherencia al vidrio se encontró que
tres cepas se adhieren más al colágeno tipo IV, una de las
cepas se une más al vidrio, mientras que en dos de las cepas no
se encontró diferencias significativas en la adherencia a estas
superficies. Por su parte, de las cinco cepas de E. coli de flora
indígena en cuatro de estas no hubo diferencia en la adherencia
al colágeno y al vidrio, sin embargo esta adherencia fue baja (Cuadro3
y Figura 1).
Cuando se midió
la adherencia por grupos de cepas patógenas y de flora normal se
encontró que las bacterias patógenas se adhieren más
al colágeno tipo IV y al vidrio que las cepas de flora indígena
(Cuadro 5 y Figura 2).
Cuadro 3. Adherencia al
colágeno tipo IV por
cepas de E. coli
| Cepa |
Adherencia al
colágeno IV |
Adherencia al
vidrio |
| YA26 |
201.1a |
81.6b |
| 3677 |
188.3a |
65.6b |
| YA11 |
78.6a |
29.8b |
| YA21 |
181.4b |
281.5ª |
| EI35 |
99.1a |
130.5a |
| YA4 |
12.4a |
17.6ª |
| CA1 |
41.2a |
15.8ª |
| CA2 |
97.8a |
23.0b |
| CA3 |
18.1a |
38.2ª |
| CA4 |
51.2a |
70.3ª |
| CA5 |
44.2a |
17.9a |
| GENERAL |
91.1ª |
70.2b |
Promedios con superíndice
literal diferente
denotan diferencia estadísticamente significativa
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
Figura 1.- Adherencia
de cepas aviares de E. coli al colágeno IV y al vidrio.
1 a 5
cepas patógenas, 7 a 11 cepas indígenas.
Cuadro 4 Análisis
de varianza para el diseño experimental de este ensayo.
| Fuente de |
Grados de |
Suma de |
Cuadrados |
|
| Variación |
libertad |
Cuadrados |
Medios |
f |
| Modelo |
43 |
4664519 |
108477.18 |
24.62 |
| Error |
396 |
1745035 |
4406.6535 |
|
| Total corregido |
439 |
6409553 |
|
|
| Cepa |
10 |
1739044 |
173904.4 |
39.46 |
| Colágeno |
1 |
52932.4 |
52932.4 |
12.01 |
| CepaXcolágeno |
10 |
451486 |
45148.55 |
10.25 |
| Día/CepaXcolágeno |
22 |
2421057 |
110048.04 |
24.97 |
| r2 = |
0.728 |
|
|
|
| CV % = |
81.9 |
|
|
|
Cuadro 5.- Promedio de
adherencia al colágeno tipo IV
y al vidrio.
| Tipo de cepa |
Colágeno tipo IV |
Vidrio |
| Flora normal |
50.5a |
33.0a |
| Patógena |
126.8a |
101.1b |
| General |
88.6a |
67.1b |
Superíndice diferente
denota diferencias estadísticamente
significativa
Figura 2.- Promedio de adherencia al colágeno
tipo IV
y la vidrio por cepas de E. coli patógena y de flora indígena
DISCUSIÓN
E.coli patógena aviar es considerada una bacteria oportunista
que bajo condiciones de estrés de las aves es capaz de causar
enfermedad; los hallazgos en este trabajo sobre la frecuencia de la
colicina V y la fimbria tipo 1 en E.coli indígena aviar,
demuestran que un alto porcentaje de las cepas aisladas de aves clínicamente
sanas portan estos factores asociados a la patogenicidad, por lo que
se demostró el gran reservorio de estas cepas que constituye
el contenido intestinal.
Llama la atención que de las
39 cepas de E. coli que no expresaron colicina V, únicamente
5 no expresaron F1 en este ensayo, el papel de F1 en la patogenicidad
es controversial, ya que ésta ha sido reportada también
en cepas no patógenas, mas aun, en el Departamento de Enfermedades
Infecciosas, la cepa avirulenta, de laboratorio, E.coli K12-711
expresó esta estructura.
En el presente trabajo, bajo las condiciones
descritas, se encontró que la mayoría de las cepas patógenas
aviares se unieron fuertemente al colágeno IV en comparación
con las cepas de E. coli aisladas de pollos clínicamente
sanos; estos hallazgos nos sugieren que la adherencia al colágeno
tipo IV es una característica de patogenicidad, sería
interesante analizar que componentes bacterianos pudieran interactuar
en esta unión.
En los tejidos normales, la matriz extracelular,
está rodeando células epiteliales o endoteliales, y por
lo tanto estas no están disponibles para la unión bacteriana.
Sin embargo, cualquier tipo de trauma que dañe los tejidos del
huésped, puede exponer las proteínas de la matriz extracelular,
permitiendo así la colonización microbiana y la infección
(39).
Blanco (2) refiere que González
et al comprobaron que E. coli septicémica aviar, se
une a la fibronectina y al colágeno tipo II, probablemente como
consecuencia de una infección inicial por un micoplasma o un
virus, donde el epitelio de la tráquea quedaría dañado
y la fibronectina al descubierto, por lo que pudiera servir de receptora
a las bacterias. Así mismo Van Den Bosh et al (45) sugirieron,
en la discusión de su trabajo, que las fimbrias P aviares, podrían
estar especialmente equipadas para adherirse a los sacos aéreos
y a otras membranas serosas y que tal adhesión podría
ser al colágeno o a la fibronectina.
La identificación y caracterización
de componentes bacterianos que median la adhesión a las células
huésped y a la MEC, es indispensable para entender los aspectos
moleculares de la patogénesis y dada la emergencia de bacterias
multidrogas-resistentes, estos conocimientos pueden conducir a proponer
nuevas alternativas de la terapia antimicrobiana.
En las cepas patógenas que se
adhirieron al colágeno tipo IV, será interesante dilucidar
que moléculas de superficie bacteriana participan en la interacción
con este componente de la MEC.
Diversas moléculas de superficie
bacteriana, tales como fimbria FI, curli, P y proteínas de membrana
externa, entre otras, han sido propuestas como adhesinas para diversos
receptores del huésped; también se ha encontrado en algunos
de estos estudios, que la expresión de las adhesinas es dependiente
del medio ambiente, por lo que sería interesante, en un futuro,
analizar si la adherencia al colágeno cambia si se modifican
las condiciones de cultivo.
Al comparar la capacidad de cada cepa
estudiada, para adherirse al colágeno tipo IV y al vidrio, se
encontró que en una de las 6 cepas patógenas hubo una
mayor adherencia al vidrio que al colágeno, lo que conduciría
a investigar si las adhesinas para estas dos superficies son diferentes
e independientes.
CONCLUSIONES.
Las cepas patógenas de E. coli aviar se adhieren más
al colágeno tipo IV que las cepas de flora indígena, lo
que sugiere que este sea un mecanismo de patogenicidad.
En nuestro modelo de
estudio, cada cepa bacteriana se probó ante vidrio y ante colágeno,
corroborándose que las cepas patógenas aviares, tienen
una mayor capacidad de adherencia al vidrio que las cepas no patógenas.
Los resultados de este
trabajo demuestran la importancia de caracterizar cepas aviares de E.coli
de flora normal en función de atributos de virulencia descritos
tanto para utilizarlas en estudios comparativos con cepas patógenas,
como para el entendimiento evolutivo de E. coli.
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